September 6, 2021
From Liberation News
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Foto: la vacunación de jóvenes en Cuba. Crédito – CubaDebate.cu

En la batalla contra el COVID-19, Cuba ha sido un país de primicias. Es el único país de toda América Latina que produce sus propias vacunas.

Cuba ha enviado a más de 5,000 médicos en 57 brigadas a 40 países alrededor del mundo para ayudar a tratar a pacientes con COVID, desde que comenzó la pandemia. Ningún otro país se ha acercado.

Ahora, en un nuevo desarrollo importante, los bebés y niños de dos años en adelante serán vacunados masivamente a partir de 10 días. Cuba es el primer país del mundo en vacunar a bebés y niños menores de 12 años.

El viernes 3 de septiembre, el Centro de Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos (CECMED) de Cuba anunció la aprobación de emergencia para la vacunación masiva de niños de dos años y niños hasta los 11 con la vacuna Soberana 02. Soberana fue desarrollado y producido por el famoso Instituto de Vacunas Finlay.

Las inoculaciones pediátricas comenzarán el 15 de septiembre. Los ensayos demostraron que la vacuna es segura y eficaz en ese rango de edad.

Los jóvenes de 12 a 18 años recibirán Soberana a partir del 5 de septiembre. Para el 15 de noviembre, todos los escolares menores de 18 años regresarán a sus aulas completamente vacunados y también los niños en edad preescolar.

Por ahora, los estudiantes comenzarán sus lecciones de otoño el 6 de septiembre por televisión, como ha sido la práctica desde que comenzó la pandemia.

La Dra. Olga Lidia Jacobo Casanueva, directora del CECMED, dijo a la televisión cubana: “Es una gran noticia para el pueblo cubano, para la familia cubana que ha esperado poder vacunar a sus hijos. Es un verdadero logro para la ciencia cubana y representa un momento histórico en nuestro país”.

Desde fines de junio, Cuba ha experimentado un aumento dramático en casos positivos de COVID en medio del bloqueo económico cada vez más severo de Estados Unidos y el cierre del turismo debido a la pandemia.

De aproximadamente 1.100 casos nuevos promedio a principios de junio, la cifra se disparó a un promedio de 9.504 nuevos casos positivos hace exactamente un mes. El promedio de los últimos cuatro días hasta el 4 de septiembre fue de 6.899.

A pesar de los muchos desafíos del aumento de casos y la escasez de material, el gobierno socialista y las instituciones de salud de Cuba están cumpliendo con el plan nacional y sus tres líneas de vacunas más efectivas para cubrir a toda la población.

El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, anunció el 31 de agosto, en una reunión especial de científicos y profesionales de la salud, que para noviembre, el 92,6% de toda la población de Cuba estará completamente vacunada con el proceso de tres inyecciones.

El audaz proyecto de vacunación universal de lactantes, niños y adultos es posible gracias al sistema de vacunación altamente organizado del país que ha estado en vigor durante décadas. Los científicos cubanos, totalmente apoyados por un gobierno que confía en su experiencia y dedicación, trabajan por el bien común, sin ánimo de lucro.

Además, la sociedad cubana no ha sufrido la polarización azotada por los políticos de derecha y los medios falsos en los Estados Unidos que se han opuesto activamente a los mandatos de máscaras y las vacunas. Millones en los Estados Unidos han sido víctimas de la histeria anticientífica al no vacunar. Los casos y muertes por COVID en Estados Unidos se encuentran en la segunda ola más alta desde abril de 2020 y están aumentando. La pandemia ha sido grave para Cuba debido al bloqueo de larga data que se endureció aún más bajo Trump.

La industria del turismo, una importante fuente de ingresos para el país y los trabajadores, prácticamente se ha cerrado debido al virus.

Hasta el momento, todas las vacunas a nivel mundial han sido aprobadas para uso de emergencia por las instituciones de salud correspondientes, debido a sus resultados altamente efectivos y la necesidad de tomar acciones inmediatas dada la gravedad de la pandemia.

Los ensayos pediátricos en Cuba comenzaron el 14 de junio de este año. La primera etapa fue de 25 adolescentes voluntarios, de 12 a 18 años, luego un grupo más grande de 350. A principios de julio, casi 600 bebés y niños menores de 12 años participaron en ensayos clínicos. El ensayo de la vacuna infantil se llamó Ismaelillo, en honor a la poesía que el héroe nacional de Cuba José Martí le escribió a su hijo.

Ningún niño está exento de la variante delta altamente contagiosa, ahora dominante en todo el mundo. La urgencia de la vacunación pediátrica en todas partes es mayor que nunca ya que el año escolar comienza de nuevo esta semana. La lucha contra COVID está lejos de terminar. Pero el último logro de Cuba es un brillante ejemplo del pueblo cubano y su Revolución que enfrenta la adversidad con determinación de superarla.




Source: Liberationnews.org