August 9, 2023
From Workers World
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Dieciocho estados liderados principalmente por republicanos han aprobado leyes o promulgado pol√≠ticas que restringen lo que los educadores pueden decir sobre raza, historia y racismo desde 2021. Cada d√≠a llega otro informe que implica la prohibici√≥n de libros, o una nueva legislaci√≥n que censura el acceso al conocimiento y a la historia.  

Protesta contra la llamada Madres por la Libertad en Filadelfia, 2 de julio de 2023. La pancarta: ‚ÄúLa censura de libros es fascista. Dejen leer a los ni√Īos.‚ÄĚ

En todo Estados Unidos, los libros que contienen referencias raciales inclusivas y LGBTQ2S+ están siendo retirados de los estantes de las bibliotecas escolares. A los profesores de secundaria se les pide que retiren de sus aulas las banderas del Orgullo y otras muestras de apoyo a los jóvenes trans o se les despide. Por presentar lecciones antirracistas o hacer comentarios en clase, los profesores universitarios son reprendidos, muchos también se enfrentan al despido.

En febrero de 2023, el estado de Florida desech√≥ un prometedor plan de estudios piloto de Colocaci√≥n Avanzada en Historia Afroamericana, alegando que carec√≠a de ‚Äúvalor educativo‚ÄĚ. La legislaci√≥n ‚ÄúStop WOKE‚ÄĚ en Florida, Texas y varios otros estados representa un esfuerzo por purgar la historia de Estados Unidos de cualquier referencia a la violencia contra los negros, marrones, ind√≠genas y asi√°ticos por parte de los supremacistas blancos.

La campa√Īa ‚Äúantiwoke‚ÄĚ del gobernador de Florida, Ron DeSantis, revisar√≠a c√≥mo se ense√Īa la historia, incluyendo la omisi√≥n o minimizaci√≥n de las contribuciones de l√≠deres hist√≥ricos de los Derechos Civiles como Rosa Parks. DeSantis est√° siendo criticado por sugerir que la esclavitud benefici√≥ a las personas cautivas en Estados Unidos al ‚Äúense√Īarles nuevas habilidades‚ÄĚ.

Para los activistas, woke es sin√≥nimo de concienciaci√≥n. Los llamamientos a ‚Äúpermanecer despiertos‚ÄĚ resonaron a lo largo de toda la historia del Movimiento por los Derechos Civiles de Estados Unidos, y reverberan en el reciente movimiento Black Lives Matter (Las vidas de los negros importan). No se trata de que algunos estudiantes blancos aleguen incomodidad por aprender sobre la historia brutalmente racista de sus antepasados: se trata de intentar borrar totalmente esa historia con libros de texto que glorifican la supremac√≠a blanca.

Una vez m√°s, la derecha se re√ļne en torno a una amenaza inventada, en un paralelismo moderno con el periodo McCarthy de la d√©cada de 1950.

El Temor rojo

El senador de Wisconsin Joseph McCarthy era una figura pol√≠tica menor hasta febrero de 1950, cuando afirm√≥ falsamente poseer una lista de 205 miembros comunistas empleados en el Departamento de Estado de Estados Unidos. Durante los cuatro a√Īos siguientes, la paranoia sobre la amenaza de los comunistas -el ‚ÄúTemor rojo‚ÄĚ- alcanz√≥ su punto √°lgido. 

McCarthy propag√≥ la idea de que los comunistas pod√≠an estar al acecho en cualquier parte, utilizando sus trabajos como profesores, organizadores sindicales, artistas, actores, periodistas, etc., para promover la dominaci√≥n comunista mundial. Cientos de personas fueron encarceladas y decenas de miles perdieron su trabajo. El macartismo lleg√≥ a significar hacer acusaciones p√ļblicas de deslealtad o subversi√≥n sin pruebas y emplear m√©todos cuestionables de investigaci√≥n y acusaci√≥n para suprimir la oposici√≥n.

El movimiento de acusaci√≥n roja asociado a McCarthy comenz√≥ en realidad en la d√©cada de 1930 en respuesta a las huelgas masivas de los trabajadores de la industria automovil√≠stica y de otros sectores. Fue un esfuerzo concertado para debilitar a los sindicatos, purgando a los l√≠deres afiliados a partidos comunistas o socialistas. 

En 1946, m√°s de 4,6 millones de trabajadores se declararon en huelga, m√°s que en ning√ļn otro a√Īo de la historia de Estados Unidos. En 1947, el Congreso anul√≥ el veto del Presidente Harry S. Truman a la Ley Taft-Hartley, que exig√≠a a todos los funcionarios sindicales por encima del rango de delegado que firmaran un juramento de que no eran comunistas.

No se pueden ignorar los paralelismos entre la persecución anticomunista durante el periodo de McCarthy y la cruzada antidespertar (antiwoke) de hoy en día. Pero en lugar de causar alarma, deberían verse como una llamada a organizarse.

La respuesta: unidad multinacional de la clase obrera

La extrema derecha de la clase dominante se alarm√≥ especialmente por la efusi√≥n de millones de personas en todo el mundo en 2020 en el movimiento Black Lives Matter tras el asesinato policial de George Floyd, cuando j√≥venes trabajadores blancos salieron a las calles en protestas militantes codo con codo con sus compa√Īeros negros y marrones.

Aunque las acciones callejeras han disminuido temporalmente, su energía ayudó a alimentar el creciente movimiento de jóvenes trabajadores -multinacionales y multigénero- para organizar sindicatos en lugares de trabajo desde Starbucks a Amazon y más allá. Sólo la amenaza de huelga de 340.000 trabajadores de UPS obligó a la empresa a satisfacer muchas de sus reivindicaciones.

De California a Nueva York, las luchas para conseguir reparaciones para los descendientes de las personas esclavizadas en Estados Unidos est√°n cobrando impulso.

El capitalismo es un sistema moribundo, sostenido por el gasto masivo en guerras a expensas de todos los programas sociales. Los j√≥venes de todas las nacionalidades, sexos e identidades de g√©nero se sienten cada vez m√°s alienados y temen por su futuro debido al da√Īo tan evidente que el capitalismo ha causado al medio ambiente.

Lo que se interpone en el camino de un movimiento anticapitalista verdaderamente amplio son las mismas herramientas que el capitalismo ha utilizado hist√≥ricamente para dividir a la clase trabajadora mundial: racismo, homofobia, xenofobia, sexismo, transfobia, capacitismo y edadismo.  

La clase trabajadora se est√° uniendo cada vez m√°s, impulsada por la creciente organizaci√≥n laboral dirigida por trabajadores que a menudo son personas de color y de g√©nero no binario. La amenaza de la unidad multinacional de la clase trabajadora es lo que m√°s teme hoy la clase dominante, igual que tem√≠a al comunismo hace 70 a√Īos.




Source: Workers.org