December 5, 2022
From Workers.org
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El estándar de pop y jazz “Mack the Knife”, tomado de “La ópera de tres centavos” de Bertolt Brecht y Kurt Weill, describe la codicia y la violencia de un jefe de la mafia londinense. 

Pero las ganancias mal habidas de Mack the Knife eran calderilla comparadas con las del hombre más rico del mundo.  Elon Musk, cuyo padre se hizo rico como propietario de una mina de esmeraldas en Sudáfrica durante el apartheid, tiene actualmente un valor estimado de $208.000 millones de dólares. En cuanto adquirió Twitter por $44.000 millones de dólares, Musk the Knife despidió a la mitad de la plantilla mundial de 7.500 trabajadores.

Muchos trabajadores sólo se dieron cuenta de que sus puestos de trabajo estaban entre los recortados, cuando sus cuentas de correo electrónico de la empresa se desactivaron abruptamente sin previo aviso.

Un correo electrónico en el que se informaba a los trabajadores despedidos de su destino, firmado impersonalmente por “Twitter”, insistía cínicamente en que “esta acción es desgraciadamente necesaria para asegurar el éxito de la compañía en el futuro.” 

Los despidos de Musk de los trabajadores estadounidenses pueden estar violando la Ley federal de Notificación de Ajuste y Reentrenamiento de los Trabajadores, que requiere 60 días de aviso de los despidos masivos y varios trabajadores despedidos en California han presentado una demanda colectiva sobre esa base. (nbcnews.com, 4 de noviembre)

Junto con los despidos masivos se produjo una flexibilización de las normas de contenido, es decir, se volvió a permitir el discurso de odio. Los tuits abiertamente racistas aumentaron, y se extendió el rumor de que al ex presidente Donald Trump se le levantaría la suspensión en su cuenta de Twitter – demostrando que son ciertas las advertencias de los grupos de derechos civiles de que los mensajes tóxicos aumentarían una vez que Musk aplicara su noción de “libertad de expresión”. 

Los recortes inmediatos de Musk incluyeron a los equipos de derechos humanos y de experiencia en discapacidad de Twitter. La toma de posesión de la plataforma de medios sociales plantea preguntas: ¿Utilizará Musk, mientras permite que florezca el discurso del odio, su control de Twitter para impedir su uso generalizado por parte de los organizadores sindicales en Starbucks y Amazon?

Sandra Sucher, profesora de gestión en la Universidad de Harvard, calificó la brusquedad de los despidos de “particularmente inhumana”. Pero la brutalidad de Musk es habitual en el capitalismo.

Cuba ofrece palabras de sabiduría socialista

En los últimos años, plataformas como Facebook y Twitter han censurado cuentas que supuestamente tienen vínculos oficiales con el gobierno cubano. En “Granma”, la voz oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, Michel E. Torres Corona explicó el carácter de clase de estas empresas de redes sociales: “Fue el sueño ingenuo de algunas de las mentes brillantes detrás de la creación de Internet: La extensión digital de nuestra patética existencia física borraría todas las contradicciones, todas las desigualdades; colocaría a los seres humanos en un plano de completa horizontalidad.

“Pero lo humano no puede huir de lo humano, ni siquiera cuando se organiza en forma de algoritmos y códigos binarios. El poder, ese viejo problema de nuestra especie, que se remonta a los tiempos en que nos convertimos en “animales políticos”, acabó infiltrándose en el Edén virtual, como la serpiente en el Paraíso. Su mordedura sigue envenenando el corazón de la sociedad moderna: Los resortes analógicos del ejercicio del poder (propiedad, autoridad, dinero, clase) se mantuvieron e incluso se reforzaron con las nuevas tecnologías.

“Una red digital como Facebook o Twitter, que alguien podría considerar como un refugio contra el despotismo o el comportamiento antidemocrático, no es más que un producto de una empresa transnacional, cuyo principal interés, por naturaleza, es obtener beneficios económicos.” (28 de octubre)

Estos despidos masivos pueden ser sólo la punta del iceberg, ya que las recientes cifras de creación de empleo apuntan a una importante desaceleración económica. Pueden ser un presagio de lo que está por venir, ya que el capitalismo tardío comienza a acercarse a la mayor crisis de sobreproducción de la historia.

Musk personifica lo peor que puede ofrecer el capitalismo. Es el producto de un sistema impulsado para maximizar los beneficios a expensas de las necesidades humanas básicas. 

¿La solución? Seguir el ejemplo de Cuba. Combatir el capitalismo, ganar el socialismo.




Source: Workers.org